ASHAALI(CAPITULO VEINTITRES).


-Somos casi de la misma edad, le dijo la vieja, hemos sido educadas para la supervivencia y nunca para disfrutar, nuestra existencia.

Hemos sido golpeadas, maltratadas, sin miramientos, enseñadas a lo suficiente para vivir, bajo mandos egoístas machistas e injustos.

Somos, eslabones de una pesada y gruesa cadena, forjada de años duros, de malas tradiciones, cambiadas por engañadas condiciones, siendo monedas de cambio y nunca miradas como seres humanos, como personas, como mujeres...

La cultura y las religiones que nos rodean nunca han sido consecuentes, con nuestras condición femenina.

Solo nos queda luchar desde que nacemos, hasta nuestro fin, con los que nos ordenan y nosotras a callar,a veces somos nosotras las que llevamos toda la pesada carga de la vida de un marido, de una suegra, de una familia que no es la tuya, un hogar que limpiar que sustentar, que casi nunca acaba siendo de nuestra propiedad, y todo por que así, no los han enseñado y ordenado, y nosotras con sudores, penas, esfuerzos, dolores y sin sabores, con el silencio hemos otorgado.

Me han hecho ver, pensar y meditar que me he equivocado, al seguir los eslabones referidos y mi mas preciado eslabón, mi hijo Fulki, atraves de lo sufrido por el daño acontecido, de la que yo tengo la mayor culpa, me explico cosas que bajo mi poca conciencia y egoísmo, no pensé que hicieran tanto daño, sin darme cuenta, sin pensar que lo que he concebido en mis entrañas y paridos con el dolor, ha sido creyendo que era por su bien, solo hacerme daño a mi misma.

Soy mayor, y me han dicho, que no todos los errores se enmiendan, pero si te esfuerzas, puedes aliviarlos, y cambiar las penas producidas, por momentos de esperanza, con conciencia y poniéndote en el lugar de los que has parido, escuchando sus corazones, pobres, pero merecedores de libertad.

Libertad, que nosotras no sabemos que es, pero engendramos una generación, que no las pueden enseñar y nosotras aprender a disfrutarla.

He venido hasta aquí, para comenzar, a repatir libertad, y para ello necesito que vengas a mi casa.

Así veras a tu hija, que es una mujer de la que aprender.

Sigueme y juntas podremos aprender a sentirnos libres, por que como dijo mi amado Fulki...

Nunca es tarde, para vivir y no subsistir.

Continuara...

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