Empaticé con Manuel.
Era uno de los receptores de los trasplantes de las alertas que he vivido.
Una alerta de trasplante, es cuando por protocolo y un poco de mucha suerte, te llaman, te dejan en ayunas, te hacen pruebas, análisis y preparaciones por si ha alguno de los receptores a los que los riñones le han sido otorgados dentro de la máxima compatibilidad, les falla en el ultimo momento y te toca si estás de reserva, caso que se me ha dado por 4 veces.
Al final las operaciones de esas personas salían bien y me mandaban de vuelta a casa.
Con muchos nervios pasados y horas en el hospital.
Van quedando menos personas en la lista y cualquier día cercano,según me han dicho el equipo medico, llega el mio.
Manuel, estaba en la misma habitación esperando que se lo llevarán al quirofano si a el le fallaba, me tocaba a mi.
Andaba solo, en su cama, con los nervios de pasar por un quirofano, para que se nos de una oportunidad de vivir, ya que esta enfermedad deteriora muchísimo, me acerqué a el, y le dije:
- Ya vas a salir de esta ya verás.
Me miro sorprendido, y me preguntó..
- Acaso no sabes por que estás aquí?.
- Claro que lo sé, le contesté.
- Si a mi me falla a ultima hora, el trasplante sería para tí, seguro que lo sabes?.
Como te llamas le pregunté.
- Manuel dijo sin dejar de mirarme con los ojos muy abiertos y sorprendidos.
- Mira Manuel, se que no soy receptora directa, y que dependo de suerte, pero para que esa suerte me llegue, tendría que fallarte a ti, y si te han llamado a ti, antes que a mi, es por algo no crees?.
- Prefieres que me lo pongan a mi? y no curarte tu, me preguntó titubeando.
-Yo al igual que tu quiero vivir, y mejorarme, pero y si es tuyo así será, que podemos hacer nosotros?, solo apoyarnos, aceptar, somos compañeros de lucha.
- Que fuerza tienes, mujer ,tenias que ser.
- Ah no Manuel, eso de ser mujer y aguantar más, a veces me cansa escucharlo, cada uno nos toca grandes obtaculos en la vida, y hay que salir de eso no crees?.
Se abrió la puerta y entro una chica de pelo risado y sonrisa nerviosa, abrazó a Manuel su padre.
El me presentó diciendolé:
Mira esta mujer, está como yo, tiene la misma enfermedad, y si a mi me falla en el ultimo momento es para ella el riñón.
La chica me miraba no decía nada.
-No te preocupes es para el y ya mismo iras con tu padre por la calle, por que nos vamos a poner bien.
Seguimos un rato con nuestra charla, el siempre me decía que yo era valiente, muy valiente, y que se alegraba haberme conocido en un momento delicado de vida.
Llegaron las enfermeras, para llevárselo a quirofano, le di la mano, nos las apretamos fuertemente, jamás he sentido una energía así y un agradecimiento por haberlo animado, limpio y verdadero.
Pasaron 5 largas horas hasta que llegó el nefrologo, para decirme, que no había tenido suerte, que no perdiera la esperanza.
Me alegré por Manuel, por su hija.
Al recoger mis cosas y salir por el largo pasillo del hospital, el nefrologo me paró para decirme:
-Pronto está por llegar el tuyo, me enteré del apoyo a Manuel, para mi tienes todos mis respetos.
Si todo el mundo tuviera una mínima parte de sensibilidad en momentos en los que depende la salud, vuestra enfermedad tan radical, yo en el quirofano os vería anestesiados pero con una sonrisa.
InmaLuna
He tenido 4 alertas de trasplantes, son muy duras, horas de pruebas y de estar en el hospital, me dejarón agotada, pero sigo en la lucha.
Una vez más gracias por estar conmigo, sin tantos mensajes, correos y llamadas, todo sería más difícil.