Señora.



Hace pocos días, al llegar a la consulta medica.
Una señora de bastante edad, estaba sentada, cabizbaja, casi autómata dos lugares mas allá del mio.
De vez en cuando un suspiro, y un grito de dolor la despertaba de su letargo.
Esa tarde yo andaba entre dos citas medicas en la misma planta y me movía de una a otra esperando mi turno.
Cada vez que la enfermera salia por la puerta, esta señora le decía que había hablado con el doctor, y que sabia que iba a ser la ultima de la consulta, la enfermera asentía pero no le dio ni por un segundo , el pensamiento ni el pudor de pasar a la señora, sabiendo lo que sufría.
Al hablar yo con la enfermera ya que casi se iba a juntar una consulta con otra, le dije que cuando fuera mi turno, pasará esa señora y yo esperaba el ultimo lugar.

Al salir de la otra consulta que era la más tarde, me dirigí a la primera, y la señora estaba dentro de ella.
La puerta la dejaron abierta, a pesar que ya la sala estaba vacía, a mi parecer, era una falta de intimidad esa puerta abierta y la cerré.
La enfermera no tardó ni un segundo en volver abrirla esta vez casi de par en par.
Al mirarla ella agachó la cabeza ,pero no la cerró.
Era la hora de irse...y con la puerta abierta invitaban a que se tardara poco dentro...
A pesar que se esperó 2 horas y 23 minutos exactamente.

Entré yo ,cuando ella salió, no tardé mucho y no por el tema de la puerta, que exigí que se me cerrará.
Y al salir la señora, estaba sentada en los bancos de espera, llorando, muerta de dolor, buscando la tarjeta para coger el bus.
Mi marido que aguardaba al lado, sostenía el bastón de la señora, que le pidió que sujetara.
Ella le había contado, que tenia una vertebra rota y de ahí esos dolores espantosos.
Le preguntó que bus tenia que coger para llegar a su casa, el le preguntó donde vivía, y le explico que tres buses...
Tres autobuses para que una señora de 75 años, con una vertebra rota pudiera llegar a casa.
Intenté buscar algún personal sanitario que la ayudará, pero era casi las 8 de la tarde hora del cierre del centro de salud, y solo quedaban las limpiadoras y poco más.
Miré a mi santo marido y le dije la vamos a llevar a su casa verdad, el me dijo, ''eso mismo te iba a decir.''
Le di mi brazo a la señora y le dije vengasé usted  con nosotros, que la vamos a llevar a  su casa.

Pronto empezó otra vez el llanto, diciendo entre lágrimas que siempre hay alguien bueno en este mundo.
Cosa que yo personalmente, dudo...

Yo no podía dejar aquella señora sola, y en su estado, no iba a estar tranquila, y aunque yo me he visto en situaciones muy fuertes y no he tenido ayuda, me niego a ser como fueron conmigo.
La llevé hasta su casa, y ella me decía que como podía pagarme.
¿ Pagarme?.
No  hay  precios, ni pagos, que se comparé a una conciencia tranquila.
Ha hacer lo que nos gustaría que nos hicieran, en momentos necesitados.
Ni mucho menos valor a aquel beso  ( en realidad muchos seguidos como suelen hacer las personas mayores), aquel abrazo que no se me olvidará, ni al sentirse bien consigo misma y con el projimo.
Un granito de arena, de todos hariamos montañas ,de lo que realemente importa.
La humanidad.
Inma_Luna

Dedico a mi marido y a mi hija estas letras, ya que son siempre los que me apoyan y ayudan a cualquier situacion.



46 comentarios:

jfbmurcia dijo...

Me hiciste llorar, amiga. Te felicito por tu humanidad. Un abrazo muy grande, Inma.

sabores compartidos dijo...

Realmente un acto de buena voluntad y que con un poquito que hiciesemos cada uno todo el mundo se sentiria seguramente mucho mejor.
Unos besotesssss y un oleeee

Marinel dijo...

Sabes qué pasa?
Que todos, absolutamente todos deberíamos interponer quejas a diestro y siniestro contra estas prácticas insensibles e inhumanas, ese trato vejatorio e indiferente de los que se supone nos tienen que cuidar y mantener sanos...
Es cierto que la mayoría son maravillos@s, pero das con algunos seres vomitivos, como en cualquier faceta de la vida.
Es su trabajo y acaban por asimilarlo tanto que se dejan al entrar en la consulta cualquier atisbo de empatía.
Te aplaudo, os aplaudo con sinceridad, cariño y admiración, porque yo hubiese hecho lo mismo y puede que me hubiese quejado también, porque me tiene harta este mundo, la verdad.
Besos.

Deco sur Santanyi dijo...

Tiene razón la señora,ella encontró a dos personas maravillosas que la ayudaron!
Muchos besos y feliz semana

Celia Segui dijo...

Eres muy buena, Inma. Así es como hay que ser. Me has hecho revivir un episodio que tuve yo, similar al de la señora. Estaba muerta de dolor, no podía ni sentarme ni acostarme, siete meses así, y los médicos me chuleaban y me decían que era psicológico. Me dejaron sola, y me tuve que averiguar yo sola donde estaba el problema y pagarme de mi bolsillo resonancias magnéticas y tratamientos. Y eso antes de la crisis. Una vergüenza.
Besos, guapa.

Maria Melendez Esteban dijo...

Sin palabras. Mi familia es de médicos y yo misma dejé medicina en cuarto curso por causas que no vienen a cuento. Mi hijo Pablo será médico en Mayo Dios mediante. No puedo admitir esas actitudes. ¡Pobre señora!. Parece que algunas personas además de no tener conciencia, tampoco tienen padres...
Un beso.
María

Inma_Luna dijo...

Solo quise contar esto amigo, para que hagamos un poquito más por los demás sobretodo los mayores.
Besitos muchos

Inma_Luna dijo...

Asi es, muy poquito y te aseguro que hice mucho, lo sé cuándo la deje en su casa y suspiró de alivio.
Besos sabores

Inma_Luna dijo...

Una vez se llega a tener un puesto fijo de trabajo todo da igual, impasible la enfermera, no pensó que pudiera ser su madre..
Así nos va. Aunque yo me niego a ser como los demás al menos por ahora.
Besitos Marinel

Inma_Luna dijo...

Podemos ser más..
Besitos Decosur a las dos

Inma_Luna dijo...

No es ser buena Celia a mi me enseñaron a ayudar a los mayores desde pequeña, desgraciadamente asi es en todos lugares.. No importamos nada.
Besitos muchos

Inma_Luna dijo...

Pues será Maria que con el tiempo algunos pierden el motivo o la razón por la que estudiaron medicina..
Eso es lo que parece.
Besos muchos

Marcos dijo...

Hacer favores puede costar menos que pensarlo siquiera.

Julia L. Pomposo dijo...

Un gesto muy noble el vuestro, actos sencillos como este, practicados abundantemente, harían un mundo mejor para vivir. La señora lo agradecerá siempre y esa satisfacción del deber cumplido, no tiene precio.
Un fuerte abrazo

Liliana dijo...

Ay Inma! necesito un kleenex..... uf!
(y estoy en la oficinaaaaaaaaaaaaaaa!)

un beso =))))))

Inma_Luna dijo...

Y tanto que así es.
Besitos Marcos

Inma_Luna dijo...

No lo tiene Julia.
Besos muchos

Inma_Luna dijo...

Ya lloró ella mucho y yo pero de satisfacción.
Besitos Liliana

Inma_Luna dijo...

Y tanto que así es.
Besitos Marcos

TORO SALVAJE dijo...

Bien por vosotros tres.
Mi aplauso y mi admiración.

Besos.

AMALIA dijo...

A mí me sucedió con mi pobre madre. Con 92 años, en sillita de ruedas y nos hicieron esperar más de hora y media. Y en un centro privado.

Y, para más dolor, la doctora una antipática.

Tienes un corazón de oro.

Un besito.

Espero entre mi comentario porque no sé lo qué pasa.

Lujan Fraix dijo...

Qué maravilla querida amiga. Me he sentido identificada porque yo, que estuve tantos años de sanatorio en sanatorio con mi mamá, he ayudado así o en otras circunstancias a mucha gente necesitada. Uno se siente útil y eso hace mucho bien. Lástima que después uno mismo no encuentra personas así para que lo ayuden un poco verdad?.
Besos grandes.

Inma_Luna dijo...

Gracias Toro.
Besos

Inma_Luna dijo...

Asi es haces bien y te sientes bien, pero si te ves mal muy mal la te llegas a ver muy sola.
Besos muchos Luján

Inma_Luna dijo...

Gracias Toro.
Besos

Pilar V dijo...

Me duele la rabia, la indignidad de quienes a su lado pasaron sin querer mirarla, menos mal que al final las lágrimas tienen el sabor dulce de saber que sí, que a pesar de todo, hay gente que merece la pena.
Creía que venía por aquí por tus palabras, ahora sé que no son más que reflejo de quien eres.

Gracias

Inma_Luna dijo...

Ella ya estaba curada de espanto y de saberse a un lado.
Por ello cuando la ayude a meterse en el coche, ni se lo creía...
Gracias a ti, por venir, por tus palabras y por estar.
Muchos besos Pilar V

Gabriela dijo...

Conteniendo las lágrima en los ojos te digo: fuiste el ángel de la guarda para la señora ese día. Ya tendrás el tuyo cuando lo necesites.

Inma_Luna dijo...

No lo creo Gabriela aunque suena bonito.
Solo la ayudé, fúe facíl, no cuesta tanto.
Besitoss

Tracy dijo...

Lo que cuentas se da demasiado frecuentemente y nos debería dar vergüenza, primero a los sanitarios y luego a la sociedad en general, si perdemos la humanidad y la sensibilidad ¿que nos queda como personas?

Inma_Luna dijo...

Pues a veces pienso que es realemnte lo que se quiere perder la humanidad, si nó pq tantísimas personas lo practican?.
Besitos Tracy

Ana dijo...

Hola Imma , genial tu reacción con la señora, creo como persona que vive en este mundo y como sanitario que sabes que soy , si que es ciert o que en general todos estamos perdiendo ese sentido de humanidad, de ayuda a los demás .....Es mi lucha diaria...Un beso.ANA

Abril Sampere dijo...

Qué bello gesto, hoy lamentablemente somos pocos los que actuamos de este modo y parecemos los RAROS... que pena la naturaleza humana a donde hemos llegado... Besos

Castigadora dijo...

Me llegó mucho tu historia y me emocionó. Es de aplaudir, simplemente por lo escasas personas que harían lo que tú, (y es muy triste decirlo sabiendo que no me equivoco) Ese día le regalaste algo muy bonito a la señora y hoy a nosotros, que nos hace reflexionar y da ejemplo.
Gracias.

DEMOFILA dijo...

Suele pasar mucho lo que cuentas, salas de espera abarrotadas, enfermeras que pasan de todo, personas que están sufriendo y esperando su turno, como la anciana que cuentas, tu postura fue fabulosa, puedes estar orgullosa de lo que hiciste, la ayuda a los demás debe ser primordial en nuestras vidas,epero en la actualidad somos números y se suele pasar de todo, no nos saludamos ni nos miramos a la cara, en fin, que te felicito por tu actuación con esta señora, eres un cielo.
Besos, feliz semana.

maria cristina dijo...

Qué felicidad poder ayudar a quien tanto lo necesita y aparece desamparado ante la ceguera de otros, Inma, felicitaciones a vos y tu familia, un abrazo!

AMALIA dijo...

Espero que este comentario te llegue.

A mi pobre madre le sucedió algo parecido. Con 92 años y en sillita de ruedas. La tuvieron esperando más de hora y media. En una consulta privada...

Es muy lamentable y muy injusto todo.

Tienes mucha bondad en tu corazón.

Un besito.

Helena Martínez dijo...

Hay mucho personal sanitario que hace tiempo que perdió su vocación de ayudar, si es que algún día la tuvo...
Bueno, sanitario y no sanitario, pero es que los primeros se supone que quieren ayudar a los demás y mejorar su calidad de vida...

Inma_Luna dijo...

Sigue luchando Ana que cuando se encuentra humanidad, se encuentra alivio.
Me alegra saber de ti.
Millones de besos

Inma_Luna dijo...

Así es Abril, las limpiadoras cuando vieron que me la llevaba me miraban como bicho raro...
Besitos muchos

Inma_Luna dijo...

Ojala sirviera no de ejemplo, sino para que se haga más menudo.
Besitos Castigadora

Inma_Luna dijo...

desgraciadamente asi es DEMOFILA.
pero nosotros podemos cambiarlo.
Es facíl.
MUCHOS besitos

Inma_Luna dijo...

BONITO, y gatificante al maxímo.
BESITOS Y GRACIAS MARIA CRISTINA

Inma_Luna dijo...

mUCHAS PENALIDADES hay que soportar cuando se está mal...
GRACIAS Amalia por estar siempre.
MUCHOS BESOS

Inma_Luna dijo...

Lastimoso y cierto lo que dices HELENA.
cambiemos con poco.
besitos

retroyconencanto dijo...

¡Que emocionante relato, Inma! Se nos han saltado las lágrimas por vuestros buenos sentimientos, por el agradecimiento sincero de la señora, y por el miedo a lo mezquinos que podemos llegar a ser... Pero hoy nos quedamos con lo bueno, con la esperanza en la bondad del ser humano, que es el mensaje positivo que tu familia y tu nos habéis transmitido.

Besos mil de las dos

J&Y